Recuerdo haberte conocido con una sonrisa en la boca y un estilo inigualable.
De esas personas que saltan a la vista por su actitud, esa que es tan buena que es fácil de contagiarse.
Y ahí es donde entran todos los recuerdos bellos que son con los que me quedo, donde entre confesiones y secretos nos fuimos conociendo.
Luego vinieron días muy grises, esos los voy a borrar, llámame soñadora pero no estoy dispuesta a pensar que esos fueron los días que nos forjaron. Los veo más como unos días en los que nada parecía normal, todo era muy nuevo, feo, inestable.
Ahora que la vida es otra completamente, temía admitir las cosas y sentirme mal, porque en ti encontré a mi persona, a mi otra alma gemela, pero supongo que solo me tapaba los ojos ante lo que realmente pasaba, una relación más había terminado.
No sé si no estuve para ti o si tu no para mi…
Y bueno, esta es la historia, ahora me pueden llamar Leydi, la señora de relaciones que nunca duran.
O eterna drama queen.